Tú, cuando te vi para mi solo eras un extraño ser, alguien que me parecía excentrico por tu forma de ser y vestir. Solo pensé que eras otra persona extraña más que existía en aquel lugar, en ese instante descubrí que conocías algo que me era muy familiar pero no quise arribarte como una loca solo porque hablabas de algo que yo conocía.
Paso el tiempo y aún eras un total desconocido para mi hasta que se dio la oportunidad de estar cerca tuyo y conocerte. No hablamos mucho ya que en ese tiempo estaba distraida con otras personas, solo sabia tu nombre y que gustos tenias a lo cual no di mucha importancia.
Nuestro circulo cada vez comenso a juntarnos más por lo cual no eramos unos desconocidos, aunque ambos actuábamos timidamente, puesto que tu y yo somos de las personas que de apoco va mostrando su forma de ser a las personas que recién conocen. Hasta que aquella noche, esa noche que con nuestro grupo de amigos salimos a beber, comencé a saber mas de ti y te confesé que me parecías atractivo. Desde esa noche mis ojos comenzaron a verte de forma distinta, esa noche me mostraste parte de ti que solo algunos conocen, esa noche para ambos fue mágica apesar de que estábamos olvidando que había alguien en especial al que podríamos ofender pero no nos importo nada, solo eramos tú y yo, desde esa noche entre a tú mundo.
De apoco comencé a darme cuenta que no eras cualquier persona que va por la vida, tu mundo es más complejo de lo que creía y tu mismo lo haces más complejo. aún así eres bastante cálido, amable, en pocas palabras muy diferente a aquellas personas que había conocido. Y desde nuestros encuentros comencé a darme cuenta que me sentía a gusto estando a tu lado y me gustaba bastante, realmente no me importaba que no quisieses una relación estable, solo me conformaba en poder seguir en tu mundo y poder sentir tu calidez. Sin embargo cuando te exprese mis sentimientos solo te cerraste por todo el peso que llevas en estas circunstancias de la vida y que no has querido desechar aún pero no me hechaste de tu mundo, solo me pusiste una puerta con llave.
Ahora, busco la llave para abrir esa puerta que me pusiste y me determine a encontrarla aunque a ti te preocupe que en esa búsqueda salga lastimada, pero no me importa aunque este poniendo en juego todos mis sentimientos, ya que por alguna razón siento que nos necesitamos y si no lo ves así es porque ese peso que llevas hace que solo veas y pienses en aquel peso.
Y es por esto que ahora estoy aquí, escribiendo esto porque tú... ser-ente de calidez, tú... ser-ente de amabilidad, tú... ser-ente triste, tú... ser-ente oscuro, tú... ser-ente eres a quien le dedico este escrito.
Solo tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario